Article

Cómo controlar tu diabetes sin perder tus tradiciones

Las personas con diabetes aún pueden comer comidas tradicionales con moderación.


Como directora ejecutiva de DiabetesSisters, una organización sin fines de lucro que apoya a mujeres con diabetes o prediabetes, Anna Norton escucha con frecuencia la siguiente inquietud:

“Ya sé que tengo diabetes, pero no quiero perder mi cultura”.

Culture

Norton entiende pues es cubano-estadounidense, y cuando tenía 18 años la diagnosticaron con diabetes tipo 1.

“En muchas culturas, las experiencias vienen acompañadas con la comida”, explica Norton. “Tenemos muchos recuerdos alrededor de la comida. Primero que nada, no debemos renunciar a nuestras raíces por tener diabetes”.

Sabiendo que las enfermedades cardíacas y los derrames cerebrales son complicaciones comunes de la diabetes, es muy importante llevar una dieta preventiva.

Como parte de su iniciativa para las minorías, DiabetesSisters patrocina eventos comunitarios para varios grupos étnicos por todo el país. Por ejemplo, en el área de Washington, D.C. existe un grupo que se concentra en la cultura y la comida afroamericana. En Nueva Jersey, hay otro grupo que se concentra en las mujeres del Sureste Asiático, y en Miami las presentaciones son en español.

Estos grupos comprenden muy bien la cultura de la comida, y tratan temas como: ¿Cómo sería un platillo dominicano para personas con diabetes? y ¿Cómo es un platillo puertorriqueño?

Juanita Cano, quien vive en Dallas, no tiene diabetes. Pero comenta que todos sus familiares la padecen. Como participante de Know Diabetes by Heart™ de la American Heart Association y la American Diabetes Association, come saludablemente para prevenir la diabetes y evitar enfermedades cardíacas.

Como parte de su iniciativa para las minorías, DiabetesSisters patrocina eventos comunitarios para varios grupos étnicos por todo el país. Por ejemplo, en el área de Washington, D.C. existe un grupo que se concentra en la cultura y la comida afroamericana. En Nueva Jersey, hay otro grupo que se concentra en las mujeres del Sureste Asiático, y en Miami las presentaciones son en español.

Estos grupos comprenden muy bien la cultura de la comida, y tratan temas como: ¿Cómo sería un platillo dominicano para personas con diabetes? y ¿Cómo es un platillo puertorriqueño?

Juanita Cano, quien vive en Dallas, no tiene diabetes. Pero comenta que todos sus familiares la padecen. Como participante de
Know Diabetes by Heart™
de la American Heart Association y la American Diabetes Association, come saludablemente para prevenir la diabetes y evitar enfermedades cardíacas.

Esto significa dejar el pan dulce, el arroz con leche y otros postres. “Ha sido difícil, pero encontré un equilibrio al enfocarme en platillos como fajitas de carne magra y carne asada, y pollo o pescado cocinados con pequeñas cantidades de aceite de oliva o asados”. Ahora sazona sus platillos con chimichurri, que es una salsa preparada con vinagre, aceite de oliva, perejil y otras hierbas y especias, y también con salsa fresca de tomate.

“No es necesario dejar la comida mexicana completamente”, dice Cano. “Simplemente, si se aprende a hacer sustituciones y a escoger con más cuidado, es posible mejorar la salud enormemente”.

Las tortillas, presentes en muchas comidas hispanas, tienen gran cantidad de carbohidratos que pueden aumentar al máximo el azúcar en la sangre. Sin embargo, en lugar de eliminarlas por completo, las mujeres “están aprendiendo a ajustar su consumo”, explicó Norton.

“Los diabéticos deben ajustar lo que comen”, manifiesta Norton. “Hemos logrado que lo entiendan, y después de participar en nuestros eventos las mujeres se sienten mejor enfocándose en lo que pueden comer y no en lo que se pierden”.

A Hyvelle Ferguson Davis, otra embajadora de Know Diabetes by Heart, se le diagnosticó diabetes mientras estaba embarazada con su hijo. Durante el embarazo, se enfocó en su alimentación. Pero cuando su hijo nació, volvió a la dieta con la cual creció: “Alitas de pollo, pastel red velvet, pollo frito, costillitas. Comía de todo”, comentó. Pero después de sufrir un derrame cerebral y someterse a una cirugía cardíaca, comenzó a realizar cambios. Cambió la leche entera por leche de almendras, la carne de res por pollo, el pan blanco por pan integral, y los refrescos por agua.

“Al principio fue muy difícil”, manifestó, “pero con el tiempo he mejorado”. A 26 años de su diagnóstico, Norton descubrió que puede comer lo que quiera. “Solo tiene que ser con moderación”, comenta.

A continuación, compartimos algunos de sus consejos orientados a nuestra cultura para enfrentar el diagnóstico de diabetes:

  • Encuentra un equipo de atención médica que entienda la importancia de nuestra cultura.
  • Busca a personas que estén en situaciones similares. “Las personas que se ayudan entre sí son el mejor recurso para controlar la diabetes”, dice Norton.
  • Consulta sitios web de confianza, como diabetes.org y heart.org.
 
REGRESAR